“Envíame a mí”, una canción para ponerse en camino

Un camp de composición impulsado por Obras Misionales Pontificias y VIVAFE convirtió la llamada misionera en una canción actual y compartida

Cómo nació “Envíame a mí” entre voces ideas y una misión compartida

La canción creada para el centenario del Domund reúne a Estefanía Benedicto, Jaime Salmoreno y Chechu Reguart bajo la dirección y producción de Pablo Cebrián.

Imagen de los intérpretes de la canción

«Envíame a mí» es una canción misionera contemporánea nacida de una jornada de creación compartida. Obras Misionales Pontificias y VIVAFE impulsaron el proyecto con motivo del centenario del Domund, y cuatro músicos se reunieron para traducir esa llamada a un lenguaje que pudiera escucharse hoy: Pablo Cebrián, Jaime Salmoreno, Estefanía Benedicto y Chechu Reguart.

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La canción está interpretada por Estefanía, Jaime y Chechu. Su estribillo convierte el título en una respuesta directa, pero deja abierta una pregunta que cualquiera puede hacerse: qué puedo aportar yo, aquí y ahora.

Un día para encontrar la canción

El proceso comenzó el 28 de agosto de 2026 en Halley Hub, Madrid. La jornada arrancó con un briefing de OMP sobre el sentido de la misión y el centenario del Domund. A partir de ahí, los músicos trabajaron con libertad sobre el concepto, la letra, la melodía, la armonía y la primera producción.

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Pablo Cebrián dirigió la sesión y la producción musical. Jaime Salmoreno aportó su experiencia como cantante, compositor y sacerdote; Estefanía Benedicto, su trabajo vocal, musical y coral; y Chechu Reguart, miembro de Tuyo, una sensibilidad conectada con la música católica joven. Los cuatro figuran como autores y compositores de la obra.

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El objetivo era evitar una canción institucional o encerrada en una fecha. El Domund explica su origen, pero la letra no menciona a OMP ni la conmemoración. Habla desde la experiencia de quien se siente llamado y responde. Por eso puede funcionar en una playlist, en un momento de oración o en una celebración comunitaria.

Tres voces y una misma respuesta

La interpretación de Estefanía, Jaime y Chechu da a la canción un carácter compartido. No hay una única voz que explique la misión desde fuera. Hay personas distintas que se encuentran, escriben y terminan cantando una misma respuesta.

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El proyecto se completa con un videoclip que alterna la interpretación en estudio con imágenes de la labor misionera en distintos lugares del mundo. También cuenta con un lyric video, letra y acordes para facilitar que otras personas y comunidades puedan aprenderla y hacerla suya.

Escuchar para descubrir

Historias como esta ayudan a responder una pregunta que seguirá recorriendo VIVAFE: ¿a qué suena hoy la música católica? No hay una única respuesta. Está en las canciones que aparecen, en los artistas que las escriben y en las comunidades que las escuchan y comparten.

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VIVAFE quiere descubrir esa música, seleccionarla y contar quién hay detrás. «Envíame a mí» permite ver ese trabajo en marcha: una canción cuidada desde la composición hasta la producción y el audiovisual, y una historia que conecta creación, fe y comunidad sin separar unas cosas de otras.

Escucha «Envíame a mí» y descubre más canciones y artistas en la radio online de VIVAFE.

“Envíame a mí”, una canción para ponerse en camino

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Un camp de composición impulsado por Obras Misionales Pontificias y VIVAFE convirtió la llamada misionera en una canción actual y compartida

Cómo nació “Envíame a mí” entre voces ideas y una misión compartida

La canción creada para el centenario del Domund reúne a Estefanía Benedicto, Jaime Salmoreno y Chechu Reguart bajo la dirección y producción de Pablo Cebrián.

Imagen de los intérpretes de la canción

«Envíame a mí» es una canción misionera contemporánea nacida de una jornada de creación compartida. Obras Misionales Pontificias y VIVAFE impulsaron el proyecto con motivo del centenario del Domund, y cuatro músicos se reunieron para traducir esa llamada a un lenguaje que pudiera escucharse hoy: Pablo Cebrián, Jaime Salmoreno, Estefanía Benedicto y Chechu Reguart.

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La canción está interpretada por Estefanía, Jaime y Chechu. Su estribillo convierte el título en una respuesta directa, pero deja abierta una pregunta que cualquiera puede hacerse: qué puedo aportar yo, aquí y ahora.

Un día para encontrar la canción

El proceso comenzó el 28 de agosto de 2026 en Halley Hub, Madrid. La jornada arrancó con un briefing de OMP sobre el sentido de la misión y el centenario del Domund. A partir de ahí, los músicos trabajaron con libertad sobre el concepto, la letra, la melodía, la armonía y la primera producción.

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Pablo Cebrián dirigió la sesión y la producción musical. Jaime Salmoreno aportó su experiencia como cantante, compositor y sacerdote; Estefanía Benedicto, su trabajo vocal, musical y coral; y Chechu Reguart, miembro de Tuyo, una sensibilidad conectada con la música católica joven. Los cuatro figuran como autores y compositores de la obra.

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El objetivo era evitar una canción institucional o encerrada en una fecha. El Domund explica su origen, pero la letra no menciona a OMP ni la conmemoración. Habla desde la experiencia de quien se siente llamado y responde. Por eso puede funcionar en una playlist, en un momento de oración o en una celebración comunitaria.

Tres voces y una misma respuesta

La interpretación de Estefanía, Jaime y Chechu da a la canción un carácter compartido. No hay una única voz que explique la misión desde fuera. Hay personas distintas que se encuentran, escriben y terminan cantando una misma respuesta.

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El proyecto se completa con un videoclip que alterna la interpretación en estudio con imágenes de la labor misionera en distintos lugares del mundo. También cuenta con un lyric video, letra y acordes para facilitar que otras personas y comunidades puedan aprenderla y hacerla suya.

Escuchar para descubrir

Historias como esta ayudan a responder una pregunta que seguirá recorriendo VIVAFE: ¿a qué suena hoy la música católica? No hay una única respuesta. Está en las canciones que aparecen, en los artistas que las escriben y en las comunidades que las escuchan y comparten.

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VIVAFE quiere descubrir esa música, seleccionarla y contar quién hay detrás. «Envíame a mí» permite ver ese trabajo en marcha: una canción cuidada desde la composición hasta la producción y el audiovisual, y una historia que conecta creación, fe y comunidad sin separar unas cosas de otras.

Escucha «Envíame a mí» y descubre más canciones y artistas en la radio online de VIVAFE.

“Envíame a mí”, una canción para ponerse en camino

Un camp de composición impulsado por Obras Misionales Pontificias y VIVAFE convirtió la llamada misionera en una canción actual y compartida

Cómo nació “Envíame a mí” entre voces ideas y una misión compartida

La canción creada para el centenario del Domund reúne a Estefanía Benedicto, Jaime Salmoreno y Chechu Reguart bajo la dirección y producción de Pablo Cebrián.

Imagen de los intérpretes de la canción

«Envíame a mí» es una canción misionera contemporánea nacida de una jornada de creación compartida. Obras Misionales Pontificias y VIVAFE impulsaron el proyecto con motivo del centenario del Domund, y cuatro músicos se reunieron para traducir esa llamada a un lenguaje que pudiera escucharse hoy: Pablo Cebrián, Jaime Salmoreno, Estefanía Benedicto y Chechu Reguart.

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La canción está interpretada por Estefanía, Jaime y Chechu. Su estribillo convierte el título en una respuesta directa, pero deja abierta una pregunta que cualquiera puede hacerse: qué puedo aportar yo, aquí y ahora.

Un día para encontrar la canción

El proceso comenzó el 28 de agosto de 2026 en Halley Hub, Madrid. La jornada arrancó con un briefing de OMP sobre el sentido de la misión y el centenario del Domund. A partir de ahí, los músicos trabajaron con libertad sobre el concepto, la letra, la melodía, la armonía y la primera producción.

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Pablo Cebrián dirigió la sesión y la producción musical. Jaime Salmoreno aportó su experiencia como cantante, compositor y sacerdote; Estefanía Benedicto, su trabajo vocal, musical y coral; y Chechu Reguart, miembro de Tuyo, una sensibilidad conectada con la música católica joven. Los cuatro figuran como autores y compositores de la obra.

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El objetivo era evitar una canción institucional o encerrada en una fecha. El Domund explica su origen, pero la letra no menciona a OMP ni la conmemoración. Habla desde la experiencia de quien se siente llamado y responde. Por eso puede funcionar en una playlist, en un momento de oración o en una celebración comunitaria.

Tres voces y una misma respuesta

La interpretación de Estefanía, Jaime y Chechu da a la canción un carácter compartido. No hay una única voz que explique la misión desde fuera. Hay personas distintas que se encuentran, escriben y terminan cantando una misma respuesta.

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El proyecto se completa con un videoclip que alterna la interpretación en estudio con imágenes de la labor misionera en distintos lugares del mundo. También cuenta con un lyric video, letra y acordes para facilitar que otras personas y comunidades puedan aprenderla y hacerla suya.

Escuchar para descubrir

Historias como esta ayudan a responder una pregunta que seguirá recorriendo VIVAFE: ¿a qué suena hoy la música católica? No hay una única respuesta. Está en las canciones que aparecen, en los artistas que las escriben y en las comunidades que las escuchan y comparten.

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VIVAFE quiere descubrir esa música, seleccionarla y contar quién hay detrás. «Envíame a mí» permite ver ese trabajo en marcha: una canción cuidada desde la composición hasta la producción y el audiovisual, y una historia que conecta creación, fe y comunidad sin separar unas cosas de otras.

Escucha «Envíame a mí» y descubre más canciones y artistas en la radio online de VIVAFE.